¿Qué canción te cambió la vida?

Sin pensarlo dos veces…

Mi escucha musical inició en el radio de transistores de mi casa, junto a mis hermanos, en las estaciones más populares que combinaban música del momento en español con música en inglés.

A finales de 1979, sin saberlo, comenzaba a apagarse el auge de la música disco, género del cual aprecio muchas canciones y artistas, pero por el hecho de no haber aprendido a bailar, no asistí a las fiestas a las que iban mis compañeros de escuela, lo que empezó a apartarme de las actividades de los muchachos de mi edad.

En esa época y ante lo que mi Papá presintió que venía a nivel político y social en el país, estar adentro de la casa sería más seguro que estar en la calle y me llevó unos modelos de armar, que compró en Caribe Hobby Center, de la 3a avenida del centro de San Salvador: un carro Tyrrell de Fórmula Uno, marca Matchbox, la misma de los carritos que había tenido en mi infancia, y un avión Junkers Ju 87, Stuka, que traía un motor de armar para mover la hélice, iniciando así un hobby que mantuve hasta que inicié en la universidad.

En 1980, cuando inicié bachillerato y cambié de colegio, pasé a estudiar por la tarde, mientras mis amigos vecinos continuaban estudiando por la mañana, por lo que mi refugio fueron los cuadernos, los aviones que armaba, la música de la radio y nuestro perro criollo Zico.

Y de repente, en esa época, en que había comenzado a conocer artistas de rock que mantuvieron vivo el género frente el dominio de la música disco, unos en marcha ascendente, otros con sus primeros trabajos, los que encontraban su identidad, los que la adaptaban y los que daban sus últimos respiros, surgió una canción que definió mi camino a seguir, ante la situación de encierro y aislamiento que llegaba.

Así fue como me di cuenta que había música que no era para bailar, saltar, sacudirse o hablar del éxito o el fracaso en el amor, sino para pensar en temas distintos, abriéndome otro mundo de expresiones artísticas que distaban de lo que había escuchado todos los años anteriores en que inicié mi gusto por la música. Su mensaje antiautoritario incluso definió el abordaje de mi futura labor docente.

Del álbum The Wall, publicado el 30 de noviembre de 1979, hablaré en otra oportunidad. De este álbum surgió una película dirigida por Alan Parker, director de El Expreso de Medianoche (1978) y Fama (1980). La película inicialmente sería producida a partir de grabaciones de los conciertos de la gira promocional, en donde se construía un muro en pleno concierto para separar a la banda del público, tal como es el concepto con que se originó esta obra, y con proyección en la pantalla circular ubicada al fondo, de algunas animaciones del caricaturista inglés Gerald Scarfe. Esta propuesta de película no fue apoyada por la disquera EMI, pero esto cambió por la sugerencia de Alan Parker de hacerla bajo el concepto de The Wall, lo que llevó a Roger Waters a trabajar en un libreto, basado en y respaldado por la música del álbum.

Pink Floyd The Wall (1982) se estrenó en el Festival de Cannes el 23 de mayo de 1982 y en El Salvador el 2 de febrero de 1984. Antes de ir a verla, mi Mamá me advirtió que talvés no era una película adecuada para mí, pues un Licenciado de la Facultad de Humanidades, de la Universidad de El Salvador, donde ella laboraba, le comentó que tenía escenas fuertes, por ejemplo, donde el personaje principal Pink se rapa y se rasura. Sin hablar de lo surreal y explícito de alguna de las animaciones.

Acepté su consejo y la fui a ver con precaución, en el extinto Cine Roxy de la 29 avenida norte de San Salvador. Al salir, tuve la mala intención de tomar el poster de la cartelera que estaba en el pasillo vacío, pero no lo hice.

Tiempo después, mi Mamá me consiguió un poster de un Cine Fórum organizado por el Departamento de Letras, en el que exhibirían The Wall, de Pink Floyd.


Más adelante, con la posibilidad de asistir a conciertos, escuché la canción con Pink Floyd (México 1994) y con Roger Waters (la primera vez en 2010), a quien le di las gracias en noviembre de 2018 (pueden encontrar en este blog mis relatos Thank You, Roger! Parte 1 y Thank You, Roger! Parte 2).


Aprovecho este momento para agradecer a mis Papás por transmitirme el gusto por la música y por apoyarme siempre en todas las etapas y circunstancias de mi vida, así como también lo ha hecho mi Tía Marta.

A mis hermanos Chamba, Marta y Male por acompañarme en el descubrimiento de la música y a mi hermana Ana, quien llegó después.

A mi esposa Jannette y a mis Hijas Andrea y Cristina, por apoyarme siempre y por su amor así como soy. Agradecimiento extensivo a mis Suegros, Cuñados y Familiares.

Y por último, agradezco a cada Amigo que me ha acompañado en esta Aventura que no solo es Musical, sino de Vida.

De ESO trata este Blog.


Termino compartiendo algo que se convirtió en afición desde entonces: guardar recortes o páginas sobre temas de interés, como música, ciencia, sociales y relativas a mi trabajo.

Las imágenes a continuación aparecieron en marzo de 1980 en el Suplemento VIERNES, que publicaba El Diario El Mundo (no puedo evitar señalar que una de esas fechas es el 21 de marzo, ya que 3 días después ocurriría un hecho importante en la historia de nuestro país). El anuncio del estreno local de la película The Wall es de La Prensa Gráfica, del 02 de febrero de 1984.

Finalizo con un video de la canción con las letras en inglés y español:

6 respuestas a «Another Brick In The Wall Pt. 2»

  1. Que interesante!! Muy linda historia y bien explicada!!

    Me gusta

    1. Muchas gracias Teresita, saludos!

      Me gusta

  2. Belleza de historias resumidas en breves lineas

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias Mario! Un abrazo

      Me gusta

  3. Avatar de Marta Lucia Castañeda
    Marta Lucia Castañeda

    Muy interesante y hermoso lo que haz escrito , te quiere la tia Marta

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias Tia, un abrazo fuerte!

      Me gusta

Deja una respuesta

Tendencias