Ocurrió que a inicio de noviembre de 2018 me quedé sin trabajo y como meses atrás había tenido el ofrecimiento de un boleto por parte de Juan Carlos Portillo, decidí llamarle para preguntar si el ofrecimiento seguía vigente, a lo cual me contestó que sí. Así que le confirmé que estaba interesado en el boleto para ir al concierto que Roger Waters daría en Costa Rica el día 24 de ese mismo mes.

La gira de Roger Waters, llamada Us + Them había iniciado en el mes de mayo de 2017 y promocionaba el álbum “Is This The Life We Really Want?” (“¿Es ésta Realmente la Vida que Queremos?”), publicado el 2 de junio de 2017 y que era su primer álbum de estudio después de “Amused to Death” (“Entretenidos hasta la Muerte”), de 1992.

Con Juan Carlos, primo de mi esposa, ya habíamos ido a un concierto de Roger Waters, de la Gira The Wall Live, en la Ciudad de México el 28 de abril de 2012, en el Foro Sol, construido en 1997 en el área para eventos musicales del Autódromo Hermanos Rodríguez. Desde 2024 el lugar se llama Estadio GNP Seguros.

Años después, en 2016, Roger Waters participó en el Desert Trip, un festival de 3 días realizado por los organizadores de Coachella, en Indio, California, durante 2 fines de semana de Octubre (7, 8, 9 y 14, 15, 16). Roger Waters tocó al final de cada uno de los dos fines de semana. Les dejo el poster para que vean el nivel de los participantes.

A lo que viene esto, es que antes de ir a ese Festival, Roger Waters programó una serie de conciertos, podríamos decir, a manera de calentamiento, en la afortunada Ciudad de México. Los conciertos se programaron para los días 28 y 29 de septiembre de 2016 en el Foro Sol, y el punto cumbre: Roger Waters dio un concierto gratuito en el Zócalo de la Ciudad de México, la noche del sábado 1 de octubre, para cerca de 170,000 asistentes.

Por razones de una negociación en un cliente importante, tuve que suspender mi viaje, con boleto comprado para el jueves 29 de septiembre. Juan Carlos si fue y lo mejor es que después de ese concierto, asistió al concierto en el Zócalo. Agradezco a Juan Carlos por los recuerdos que me trajo.

Cuando se anunció la Gira Us + Them (Nosotros + Ellos), le pregunté a Juan Carlos si le interesaba ir así que fuimos a un concierto en el Staples Center de Los Angeles, casa de los Lakers, el 21 de junio de 2017.
Para este viaje tuve que combatir con una fuerte fiebre, pero no dejé de ir, usé un poncho y varias camisas por el frío que hacía afuera y todavía más adentro del local.
Yo llevaba un boleto extra que antes de ingresar vendí por poco a alguien, que me imagino, lo revendió afuera por más.

La gira por diversas ciudades de Estados Unidos y Canadá se realizó de mayo a octubre de 2017 y continuó en enero y febrero de 2018 por Oceanía y de abril a agosto por Europa.
A inicios de 2018 comenzaron a escucharse rumores de que la gira llegaría a América Latina y fue a mediados de año que se confirmaron conciertos en varios países, de octubre a diciembre, incluyendo por primera vez una presentación en Centro América, en el Estadio Nacional de los afortunados costarricenses.
Cuando se anunció este concierto, no me interesó por razones de trabajo, incluso cuando Juan Carlos me ofreció el boleto que había comprado y que no utilizaría porque iría a una localidad mejor.
Hasta que pasó lo que pasó y tuve tiempo en abundancia para ir.

Así que ante la oportunidad de repetir un concierto de la gira, me hice la pregunta de qué iba yo a hacer de diferente en esta ocasión.
Una particularidad para las fechas en América Latina, fue que Roger Waters tuvo la deferencia de salir a la entrada de los hoteles donde se hospedaba para saludar a la nutrida cantidad de seguidores que llegaban a esperar una oportunidad de verlo en persona. Como resultado de este acercamiento, se dio la oportunidad para los seguidores de obtener fotos y autógrafos de él.
Y decidí que iría a buscar conocer a Roger en persona y obtener un autógrafo.
Ahora tenía que decidir qué iba a llevar para pedir el autógrafo y esto no me fue muy difícil. Escoger entre algo de su obra con Pink Floyd o de su producción individual, me llevó a pensar en algo que fuera de lo más personal que produjo con su banda original, y pensé que la mejor muestra de su sello es The Wall (1979), un álbum doble que escuché al final de mi bachillerato, prestado por mi amigo de la escuela y colegio, Omar Huezo QEPD. Mi versión estadounidense en LP se la compré a un amigo en 2017. Su sencilla pero poderosa y significativa portada sería el lugar apropiado para tener el autógrafo de la mente maestra de esta obra, Roger Waters.
Y la otra razón para escoger The Wall es que precisamente con ese álbum conocí a Pink Floyd, pero para no llevar un objeto tan grande que tendría que cuidar mucho en mi largo viaje por tierra y para ser aún más específico, decidí llevar el disco de 45 rpm (o de 7″) de la canción que me introdujo al universo floydiano: Another Brick in the Wall Part 2.
¿Cuál versión de las que tengo llevaría? Más fácil aún. Entre los discos de 45 de Indica que tienen una portada genérica, la de la portada de la película y la polaca que compré a un coleccionista italiano, está la versión norteamericana que cuenta con una portada similar a la del álbum.

Como mi viaje era en plan económico, me fui en Tica Bus, para llegar a San José un par de días antes, a fin de conocer algo de la ciudad a la que solo había ido de paso, en mi camino hacia las centrales geotérmicas en la provincia de Guanacaste. El viaje inició el jueves 23 en San Salvador a las 3 am y terminó en San José al día siguiente a las 3 am. Dormí en el hotel de la estación de Tica Bus.
Para ahorrar en traslados, busqué en Airbnb un lugar donde quedarme, cerca del Estadio Nacional, así que encontré un hostal, a dos cuadras de la calle principal que pasa frente al Parque La Sabana, en donde está ubicado el estadio.
Las primeras noches me quedé en una habitación individual, pero la última noche me tocó pasarme a una habitación común con cuatro camarotes, adonde solo llegó una persona más a dormir. Una señora joven. Extraña situación, un chequecito para la lista de cosas que no había hecho. Dormir en un hostal en habitación compartida: ✓.
El día viernes 23 caminé por el Parque y sus alrededores, visité el Campus de la Universidad de Costa Rica (UCR) para admirar sus edificios, y las aulas y laboratorios de Ingeniería Química. Ese día me encontré con una exiliada nicaragüense con quien había compartido días de trabajo en su país, pero que tuvo que salir después del levantamiento de abril a julio 2018, en que ella había participado. Particularmente, salí de Managua un día después del inicio de las protestas y pude regresar hasta agosto de ese año.
Ese día, en la noche previa al concierto, llegando a pie por los alrededores del estadio, vi que estaban ensayando luces y desde lejos presencié la puesta en escena de Algie.

Esa noche de viernes llegaba la banda a San José. Desde antes de viajar a Costa Rica, empecé a seguir varios grupos locales de Facebook para investigar en cual hotel se hospedaría Roger Waters, porque la compañía promotora no lo decía.
El día del concierto, sábado 24 de noviembre, muy temprano en la mañana alguien posteó que estaban hospedados en el Hotel Intercontinental y que mucha gente había llegado desde el viernes por la tarde pero no lograron verlo.
Ya con este dato, desayuné y como en Costa Rica ya había servicio de Uber, pedí uno a las 8 am para que me llevara al hotel, donde encontré algunas personas, dos de ellos compatriotas.

Como a las 9 de la mañana, un elemento de seguridad del hotel nos dijo que Roger no saldría y que se iría a las 4 de la tarde al estadio. Nos pidieron que nos saliéramos del perímetro del hotel, y que si queríamos esperar lo hiciéramos en la acera, pero que ya estábamos sabedores que no saldría.

Después nos llegaron a decir que tal vez saldría a la entrada del lobby pero solo a saludar, que ahí podríamos tomarle una foto.

A las 11 de la mañana, cuando ya éramos unas 75 personas, nos dijeron que Roger iba a salir a saludar y nos llevaron a hacer una fila a un lado del hotel. Nos informaron que podríamos pasar para tomarnos una foto con él, pero no habría firma de autógrafos y sería todo.

Fin de la Parte 1.

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